El mármol cipollino se extraía de la costa oeste al sur de la isla Eubea. Se introdujo en Roma durante el reinado de Augusto (finales siglo I a.C. – comienzos siglo I d.C.) y se utilizó para los fustes de columnas y las lajas de revestimiento de los complejos urbanos y provinciales más importantes. Su utilización en Ostia queda atestiguada por los fustes de columna del frigidarium que se encuentran en las Termas del Foro y en la fachada del Templo Redondo. La única escultura conocida realizada en mármol cipollino es la del cocodrilo utilizado como fuente en el Canopo de Villa Adriana. Las escasas fechas, indicadas con el nombre de los cónsules y grabadas en los bloques, se refieren a los controles realizados en la statio marmorum (depósito de mármoles) de Porto, mientras que los sellos de plomos son inexistentes.
Villa Adriana, Antiquarium. Estatua fuente de cocodrilo en mármol cipollino procedente del Canopo
(Zannoni V. 1999)
Inscripción del cónsul Augurino (132 d.C.) referida a un recuento de los bloques en la statio marmorum de Isola Sacra