Los dolia son unos contenedores de barro de grandes dimensiones de forma más o menos esférica que se utilizaron desde la época republicana hasta la Edad Media para guardar alimentos líquidos, como por ejemplo aceite y vino. A menudo llevan inscripciones que indican su capacidad, calculada en amphorae y normalmente de 1000 litros o más, o también sellos donde figura la información sobre su producción: tres de los ejemplares expuestos llevan sellos que documentan su procedencia de Minturno, en el Lacio meridional, y su cronología (mediados del siglo I d.C.). Los dolia se utilizaban tanto para transportar la mercancía como para guardarla: los ejemplares expuestos, recuperados en varias fases mar adentro frente a la costa del Lacio, seguramente formaban parte de los cargamentos de las naves onerarias que surcaban el Mediterráneo; en cambio los contenedores destinados a guardar la mercancía eran los dolia enterrados (denominados defossa) que se pueden ver en muchos edificios de Ostia, como el Caseggiato dei Doli y la Casa di Annio.
Reconstrucción de una nave con un cargamento de dolia
(M.B. Carre, R. Roman, CCJ, CNRS, Aix-en-Provence)