El canal transverso, construido bajo el reinado de Claudio, tenía como función la de comunicar el complejo portuario con la denominada Fossa Traiana. Desde aquí las embarcaciones fluviales (naves caudicariae), remontaban la Fossa y luego el Tíber hasta llegar a Roma, remolcadas por bueyes o por esclavos mediante el sistema del arrastre. Para cubrir este trayecto tardaban una media de unos tres días. Las actividades de construcción en este sector han sido documentadas desde la época imperial hasta la alta edad media y son testimonio de su uso prolongado. En la descripción del complejo portuario, redactada en el siglo XVI por Antonio Labacco, se da cuenta de la presencia de dos puentes, cuya imagen se aprecia también en las vistas reconstructivas realizadas en el Renacimiento, que seguramente debían de ser móviles para permitir el paso de las embarcaciones dotadas de mástil.
Mosaico con escena de transbordo de un barco onerario a un barco caudicario
(Ostia antica, Piazzale delle Corporazioni)