Desde el primer momento el puerto tuvo que hacer frente al problema de la acumulación de arena. Si bien no se sabe con exactitud en qué momento este proceso impidió definitivamente el acceso a los puertos, lo que sí es seguro es que en el siglo XV toda la cuenca estaba cubierta de arena y que ésta se había convertido en una ciénaga. En 1924 el príncipe Giovanni Torlonia, al objeto de transformar el lugar en una finca agrícola modélica, empezó las obras de saneamiento hidráulico y de plantación, por lo que el área quedó completamente modificada. Los grandes árboles que vemos hoy en el parque – unos 2.200, en su mayoría pinos (Pinus pinea) – fueron plantados entre 1924 y 1930; en esa misma época se construyó el gran caserío Torlonia, que tiene como cimientos el antiguo muelle situado frente a los Almacenes Severianos.
Uno de los lados de la cuenca hexagonal durante las obras de saneamiento Torlonia
(Museo della Civiltà Romana)