A espaldas de los Almacenes Severianos, adosadas a la pared del fondo y asomando a la cuenca de Claudio, en época tardoantigua en una pequeña cala se levantaron varias estructuras, entre las que destaca un edificio construido según la técnica denominada opusvittatum mixtum, que consiste en ir alternando una hilera de pequeños bloques rectangulares de toba y otra de ladrillos. De este edificio han llegado hasta nuestros días siete tabernae dispuestas en hilera, reconocibles por los típicos umbrales, y frente a éstas, los restos de un pórtico del que solo queda la primera pilastra. Debajo de la estructura tardoantigua había un sistema de alcantarillado más antiguo, tapado con bloques de mármol travertino, que discurría en dirección este-oeste desde la cuenca de Trajano paralelamente al brazo largo de los Almacenes Severianos.