Este pórtico monumental que comunica perpendicularmente con la Strada Colonnata fue sacado a la luz en 1933 durante las obras de saneamiento acometidas por orden del Príncipe Giovanni Torlonia. Las columnas de travertino, realizadas con fustes toscamente esculpidos en estilo “almohadillado rústico”, en origen discurrían también alrededor de los otros tres edificios que conforman el complejo de los Almacenes de Trajano, así como a lo largo de los muelles y alrededor de la dársena. La peculiar tipología estilística de la columnata es uno de los rasgos distintivos de la arquitectura claudiana que aparecen también en otros monumentos atribuidos a este emperador, como por ejemplo Puerta Mayor y el Templo del Divo Claudio, en Roma. Hoy día quedan muy pocas columnas como testimonio de las imponentes dimensiones del pórtico, pues se extendía frente a los Almacenes de Trajano a lo largo de más de medio kilómetro: desde las orillas de la Fossa Traiana hasta el extremo septentrional del muelle norte-sur, ofreciendo a toda embarcación que entrara en el puerto la visión de un largo y majestuoso escenario, imagen de la magnificencia de Roma.
Reconstrucción del suelo de época tardoantigua con pequeños ladrillos de opus spicatum reutilizados
(foto École française de Rome)