Estas tumbas, colocadas a los lados y en el centro de la plaza que marca el límite norte del área arqueológica, presentan una gran variedad tipológica y cronológica. El lado norte está definido por recintos funerarios en opus reticulatum de época augustea (tumbas 41 y 43), mientras que el área central está ocupada primariamente por tumbas de cajón, datables en la segunda mitad del siglo I d.C. (tumbas 35-38), intercaladas entre tipos de sepulturas menos comunes, como el recinto de planta circular (tumba 40) y el edículo funerario decorado con frescos (tumba 39). El descubrimiento de inhumaciones en fosa y en ánfora induce a pensar que el área se utilizaba también para sepulturas más modestas.
Vista del exterior y del interior de los recintos 41 y 43 con la característica parte final de los muros en forma de baúl
(lorica)
Vista del exterior y del interior de los recintos 41 y 43 con la característica parte final de los muros en forma de baúl
(lorica)