Construidas en la primera mitad del siglo II d.C., estas termas seguramente pertenecían al colectivo de los Cisiarii (carreteros). La parte norte la ocupaba el frigidarium (sala para baños fríos) (A), del que se conserva el suelo originario de mosaico que representa dos cinturones de la muralla, en cuyo interior se pueden apreciar escenas marinas y escenas de vida de los carreteros. Dos ambientes situados en el centro del complejo (B-C) contaban con un sistema de calefacción y estaban decorados con mosaicos figurados, algunos pertenecientes a su fase originaria y otros a épocas posteriores. Completaban la decoración unos finos revestimientos de estuco figurado en las paredes y techos que fueron hallados en estado fragmentario. Una noria hidráulica de madera (D) desenterrada en la zona sur del complejo, servía para recoger y utilizar el agua del acuífero para el funcionamiento de las termas.