Observando la terraza, que corresponde a la primera planta del edificio, se puede apreciar la homogeneidad y la calidad de los mosaicos que decoran la instalación: divinidades y temas marinos que evocan el agua, una referencia evidente a su función termal. En la primera sala (A) vemos a Anfitrita, esposa de Neptuno, sobre un caballo marino y rodeada de tritones; en la segunda estancia (B) la obra representa al propio Neptuno con su tridente conduciendo una cuadriga tirada por caballos marinos y rodeado de delfines y tritones tocando las conchas. También el suelo del frigidarium (sala para baños fríos) (C) era de mosaico y en él está representada Escila, el monstruo que mataba a los navegadores, rodeada de divinidades marinas. Estos mosaicos constituyen un importante testimonio de la rica producción musiva de los talleres ostienses durante la época de Adriano (117-138 d.C.).