Este complejo, cuya construcción data probablemente de mediados del siglo I a.C., está formado por cuatro edificios casi idénticos en forma y en tamaño (A), realizados en obra casi reticulada sobre una única base (B), que asoman a una amplia zona descubierta y acotada (D). Se trata de los templos de Venus, de la Fortuna, de Ceres y de Spes (la Esperanza), mencionados en un epígrafe hallado en Porto y construidos por orden del magistrado Publio Lucilio Gamala, miembro de una ilustre familia ostiense. El santuario, erigido en honor a algunas divinidades protectoras de la navegación y del comercio, se hallaba en una zona próxima al puerto fluvial y dentro de la zona pública delimitada por los cipos de Caninio. A lo largo del tiempo los templetes fueron objeto de numerosas restauraciones, tal y como documentan tanto la inscripción en mosaico del templo más occidental en el que se menciona al duunviro (magistrado municipal) Cayo Cartilio Poplicola (finales del siglo I a.C.), como la añadidura de un pronaos en el templo más oriental.