Se trata de una amplia plaza triangular situada en la esquina entre el Cardo máximo y las murallas, en una zona del extrarradio de la ciudad destinada a los cultos orientales. Este lugar reunía numerosos edificios de culto: el templo de Cibeles o Magna Mater (diosa de la fertilidad) (A), el sacellum de Atis (mítico pastor amante de Cibeles) (C), el templo de Belona (diosa itálica de la guerra) (D) y la sede de los Hastiferi (o portadores de lanzas, que en las ceremonias se exhibían en danzas religiosas) (E). El culto de Cibeles fue introducido en Ostia en el siglo I d.C., pero el santuario terminó de construirse en el siglo II d.C. En el espacio abierto del santuario se celebraban los rituales iniciáticos en los que se mataba a un toro y a los fieles se les rociaba con la sangre del animal (taurobolia).