El conjunto de casas, quizá en origen de cinco pisos y con comercios que daban a la calle, fue construido bajo el reinado de Adriano (primera mitad del siglo II d.C.). Organizado en torno a un patio central porticado (C), con el paso del tiempo fue objeto de importantes cambios con respecto a los muros interiores y a los suelos. Los mosaicos geométricos en blanco y negro de algunas estancias, el mosaico polícromo de uno de los lados del pórtico y el suelo de cuarterones de mármol del triclinio (D) pertenecen a la fase originaria. En la segunda mitad del siglo II d.C. el patio fue decorado con una bonita fuente de mármol, mientras que las pinturas que todavía se conservan fueron realizadas a finales de siglo. En el siglo III d.C. se elevaron los suelos decorándolos con nuevos mosaicos. Por último, en época más moderna, las estancias más hacia el interior fueron utilizadas para construir un mitreo (F), conformado por un edículo, un altar de mármol (reutilizado) y podia (bancos) de obra.