Este edificio, utilizado como bodega, fue construido en el siglo III d.C. dentro de un conjunto de casas de época adrianea (primera mitad del siglo II d.C.). Asomaba a la calle a través de tres accesos con asientos y cubiertos por balcones con arcos rebajados que apoyaban sobre ménsulas. La parte interior estaba dividida en tres locales y en el del medio había un mostrador donde se servía el vino (B), repisas y pilas para lavar la vajilla, realizados en mármol; las pinturas con bodegones sobre las repisas representaban los productos que se servían en el establecimiento. En la cocina (C) había un dolium (gran contenedor de barro) encajado en el suelo para mantener frescos los productos. En el patio trasero (D), con fuente y asientos de obra, los clientes podían consumir sus comidas y bebidas al aire libre.