Este conjunto de edificios fue construido alrededor del año 120 d.C. y era la sede del colegio de los fabri tignuarii, el gremio de los constructores, uno de los más importantes de la ciudad (A). Presentaba comercios que asomaban al Decumano, un patio porticado central y una hilera de comedores con triclinios de obra para los banquetes. En el patio fue colocada una estatua del emperador Septimio Severo (193-211 d.C.), en cuya base figuraba la lista de los integrantes del colegio. Posteriormente, uno de los locales fue convertido en capilla para el culto imperial (B) y decorado con revestimientos pictóricos. A finales del siglo IV d.C. en el área cercana al Caseggiato fue construido un pórtico, con columnas en dos lados y pilastras de ladrillos que miraban hacia el Decumano, lo que dio lugar a una plaza porticada que debe su nombre a la estatua de un hombre desnudo situada en el centro (C).
Base de estatua con dedicación a Septimio Severo ubicada en el Caseggiato dei Triclini (Conjunto de Casas de los Triclinios)