Este monumento circular se encuentra en el centro de la plaza del Foro y se ha intrepretado tradicionalmente como sacelo de los Lares Augusti (divinidades protectoras del emperador). Dicha identificación se debe a la atribución a este monumento de un epígrafe, que no fue hallada in situ, que recuerda la construcción de un templo dedicado a este culto a mediados del siglo I d.C. Sin embargo, otra hipótesis, basada en la presencia de una capa de revestimiento interior de mortero hidráulico, apunta a que podría tratarse de un ninfeo.