Este edificio realizado en ladrillos entre finales del siglo I y comienzos del siglo II d.C., en origen estaba revestido de mármol y compuesto por un pronaos con seis columnas (A) y por una cella (B) flanqueada por dos pasillos (C). Identificado por tradición como Curia, es decir lugar de reunión de los Decuriones (el consejo de la ciudad), es más probable que se trate del Colegio de los Seviri Augustales, los encargados del culto de la casa imperial. Esta interpretación tiene su fundamento en el hallazgo de fragmentos de las listas de los propios Seviri en el interior del edificio o muy cerca de éste; por tanto, se ha formulado la hipótesis de que se tratara del lugar de culto del colegio, tal y como apunta además la articulación del plano, que es igual a la de un edificio templar.