El templo fue construido en la primera mitad del siglo III d.C. en un área que anteriormente estaba ocupada por una plaza accesible desde la Basílica. El complejo, imponente y escenográfico, estaba formado por un recinto decorado con hornacinas (A) y por el edificio de culto en sentido estricto, situado al fondo. Este último, al que se accedía a través de una escalera monumental, presentaba un pronaos (B) con diez columnas hechas con fino mármol griego y una gran cella circular con hornacinas para acoger las estatuas (C). A la bóveda esférica, que cubría la cella, se llegaba a través de dos escaleras de caracol (D), una de las cuales ha permanecido en muy buen estado. Es probable que el templo estuviese destinado al culto imperial, tal y como apuntan los fragmentos de unas cabezas colosales de emperadores pertenecientes a la dinastía de los Severos (siglo III d.C.) hallados cerca del lugar.
Propuestas de reconstrucción de la sección longitudinal del Templo Redondo
(1: C.R. Briggs, 2: P. Pensabene)
Propuestas de reconstrucción de la sección longitudinal del Templo Redondo
(1: C.R. Briggs, 2: P. Pensabene)
Retrato del emperador Alejandro Severo (222-235 d.C.) hallado en el área del Templo Redondo
(Museo Nazionale Romano)
Retrato del emperador Gordiano III (238-244 d.C.) hallado en el área del Templo Redondo
(Museo Nazionale Romano)