Construido pocos años más tarde que los otros edificios que conforman la manzana (alrededor del año 140 d.C.), este conjunto de casas debe su nombre a las pinturas que decoran el pasillo y que comunica con las termas de los Siete Sabios en las que están retratados dos aurigas sobre unas bigas con la palma y la corona de la victoria. El complejo, que asoma a la Via degli Aurighi a través de un doble pórtico, se caracterizaba por un amplio patio central al que daban unos apartamentos de alquiler y los ambientes de servicio, todos ellos distribuidos en varias plantas. Los apartamentos todavía conservan parte de su decoración pictórica y en algunos casos ésta se remonta a la fase originaria, mientras que en otros cambia la decoración por las transformaciones posteriores, hecho que testimonia la larga continuidad del edificio.