En esta área están expuestos 318 mármoles de cantera, ordenados según criterios cualitativos y tipológicos y según su procedencia. Algunos fueron recuperados a partir de finales de los años 50 en el canal artificial de Fiumicino (antiguamente Fossa Traiana) y en la orilla de Isola Sacra, donde se encontraba la statio marmorum (el lugar de descarga y almacenamiento del mármol); algunos procedían del área de las excavaciones de Ostia antica, mientras que otro cuantioso grupo fue hallado en la zona central de Isola Sacra. Los innumerables bloques y fustes semiacabados de columnas, muchos de ellos con las inscripciones de cantera y a veces acompañados de sellos de plomo que certificaban su propiedad imperial, constituyen uno de los testimonios más importantes del comercio de mármol de la época romana. Las canteras estaban distribuidas en diversas zonas del Imperio, incluso en las provincias más lejanas. El uso del mármol extraído, sobre todo los polícromos, constituía un importante instrumento de ensalzamiento del poder de Roma, sobre todo del emperador.